"Lo que conserva la salud cura la enfermedad" Hipócrates

28 de enero de 2012

Cura naturista para eliminar los cálculos de la vesícula.

por carlota elena guerrero 

         Este tratamiento naturista con cientos, tal vez miles de años de antigüedad y que explicaré a continuación, consiste en hacer uso del limón junto al aceite de oliva para impulsar una secreción biliar fuerte que arrastre consigo las piedras de la vesícula. 

           Gracias al aporte de la Dra. Hulda Clark a esta terapia naturista hoy se realiza con mayor seguridad. Ella introdujo al tratamiento el sulfato de magnesio con el propósito de abrir los conductos biliares para una libre circulación de los cálculos. 
           Otro aporte de la Dra Clark a este maravilloso remedio natural contra los cálculos biliares es hacer la cura con pomelo en lugar de limón porque el aceite se disuelve mejor en él.

           Los resultados son asombrosos. Yo he tenido la oportunidad de comprobarlo viendo piedras eliminadas del tamaño de un dedo pulgar.

           Es una cura sencilla en realidad, sin efectos secundarios excepto el malestar lógico del día siguiente al eliminar las piedras ya que las heces pierden consistencia.

           Esta cura debería ser realizada también por las personas sanas ya que limpia a fondo el hígado y la vesícula biliar no sólo de cálculos sino también de cristales de colesterol.

Advertencia: el éxito del tratamiento dependerá de que se sigan las instrucciones muy estrictamente. Es aconsejable imprimir las instrucciones para tenerlas siempre a mano.

Recomendaciones previas:


          Escoger un día como el sábado para la limpieza del hígado, ya que es necesario descansar al día siguiente. 
Ese día no se deben tomar medicinas, vitaminas o píldoras porque pueden evitar el éxito de la cura. 

          El día de la limpieza no se deben ingerir grasas ni proteínas en el desayuno ni en el  almuerzo. El comer grasas o proteínas ocasiona que la vesícula se exprima a sí misma hasta vaciarse de bilis después de unos veinte minutos.  Se puede comer por ejemplo algún cereal cocido (arroz, fideos) con ensalada o salsa (sin freír y sin carne ni quesos), fruta, jugo de fruta, pan con mermelada o miel (sin mantequilla ni leche). 

Esta pequeña dieta permite que la bilis se acumule y cree presión en el hígado. Una presión más alta empuja hacia afuera más cálculos.


Es conveniente que el día anterior a la limpieza se coma muy liviano para no sentirse enfermo el día de la cura.
Si el día de la cura uno amanece enfermo o no se siente bien, postergar el tratamiento para otro día que se sienta mejor, puesto que es un tratamiento fuerte: estaremos tomando ½ vaso de aceite y las piedras comenzarán a salir.

Es aconsejable evitar los días de luna llena y los días posteriores y anteriores a la misma para la cura. Esto se debe a que esos días la luna ejerce una atracción muy fuerte sobre los líquidos del cuerpo y el tratamiento puede provocar náuseas.

Ingredientes para la cura:

Sulfato de magnesio: 4 cucharadas. (También llamado "Sales de Epsom")
Aceite de oliva: ½ taza 
Pomelo rosado fresco: 1 grande o 2 pequeños, suficiente para obtener 1 taza de jugo.

Un bote o recipiente de medio litro de capacidad, con su tapa.



El procedimiento:


2:00 PM. No comer ni beber nada después de las 2 de la tarde. Si no se cumple esta regla uno puede sentirse muy enfermo con la cura. 
En este momento se puede preparar el sulfato de magnesio para tenerlo listo cuando empiece la cura. Para ello mezclar 4 cucharadas de sulfato de magnesio en 3 tazas de agua. De aquí sacaremos 4 porciones de 3/4 de taza cada una. 
Colocar la jarra en el refrigerador para enfriar (esto es sólo para que esté fresca a la hora de tomarla). 
Advertencia: el sulfato de magnesio es sumamente amargo, 

hay que tomarlo con paciencia y taparse la nariz si es necesario.

6:00 PM. Tomar una porción (3/4 de taza) del sulfato de magnesio disuelto en agua. Si no hemos preparado esto con anterioridad, mezclar ahora 1 cucharada de sulfato de magnesio en 3/4 taza de agua. Después, se pueden tomar unos pocos sorbos de agua, o enjuagar la boca para quitar el sabor amargo. 

Sacar de la heladera el pomelo para que pierda la frialdad. 

No es conveniente tomarlo frío en el momento de la cura. 

8:00 PM. Repetir la toma de otra 3/4 de taza de Sulfato de magnesio.
Recordar que no se deberá comer nada ni beber nada desde las dos de la tarde. Prepararse para ir a la cama a las 10:00 PM. El ajustarse a este itinerario es de suma importancia para obtener éxito.

Si uno quisiera acostarse a las 11:00 de la noche, 

comenzar todo el proceso a las 3:00 de la tarde en lugar de las 2:00. 
La primera toma del sulfato será a las 7:00,
 la segunda a las 9:00 y nos acostaremos a las 11:00.

9:45 PM. Echar ½ taza de aceite de oliva en el bote de medio litro. Lavar el pomelo con agua caliente y secarlo; exprimirlo y colarlo. 
Deberemos tener por lo menos 1 taza de jugo de pomelo. Añadir este jugo al aceite de oliva. 

Cerrar el bote con la tapa bien apretada, y agitar vigorosamente hasta que se agüe (solamente con el jugo fresco de pomelo se puede lograr esto). 
Si el bote no cierra muy bien se puede agitar vigorosamente con una cuchara hasta que se agüe todo.

Ir el baño una o más veces, aunque esto retrase la toma de las diez de la noche. No demorar más de 15 minutos. Así se eliminarán más cálculos.

10:00 PM. Tomar la mezcla del aceite de oliva preparado con el jugo de pomelo. Se puede usar una pajita plástica para tragarlo con más facilidad. 



Beberlo despacio tragando sorbo por sorbo y no todo de una vez, de lo contrario puede provocar vómito.
Es conveniente llevarlo todo al lado de la cama para acostarse inmediatamente, pero hay que tomarlo de pie. Tragar todo dentro de 5 minutos (quince minutos para los muy ancianos o personas débiles).
Acostarse inmediatamente. Si no nos acostamos inmediatamente puede que no se expulsen algunos cálculos. Mientras más rápido nos acostemos, más cálculos saldrán. 


Antes de beberlo hay que estar listo para acostarse. 

En cuanto tomemos el último sorbo ir a la cama y acostarse plano boca arriba con la cabeza bien alta en una almohada. 
Es importante mantenerse perfectamente sin moverse por lo menos  durante 20 minutos. Sentir lo que está pasando en el hígado. Puede que se sienta una línea de cálculos viajar a través de los conductos biliares como bolas de mármol. 
No hay dolor porque los conductos biliares están abiertos (gracias al sulfato de magnesio). Después de permanecer un mínimo de 20 minutos sin moverse, boca arriba, ya nos podremos dar la vuelta y dormir. 
Es muy probable que no se duerma muy bien.  
No hay que levantarse de la cama una vez iniciada la cura, a no ser que sea imprescindible para permitir que el hígado y la vesícula estén relajados y desprendan las piedras.

A La Mañana Siguiente. Al despertarse tomar la tercera dosis de Sulfato de magnesio. Si hay indigestión o náusea esperar hasta que se pase antes de tomar el sulfato de magnesio. Volver a acostarse si se desea. No tomar esta porción antes de las 6:00 AM.

2 Horas Después. Tomar la cuarta y última dosis de Sulfato de magnesio. 

Se puede volver a la cama.

Después de 2 Horas ya se podrá comer. Comenzar con jugo de fruta. Media hora después comer fruta. Una hora después se puede comer comida regular, pero que sea liviana. Ya para la cena deberemos sentirnos recuperados.

           Es de esperar que se tenga diarrea por la mañana y sentirse enfermo. No olvidar que estamos evitándonos una anestesia general, una operación quirúrgica, la extirpación de la vesícula y funcionar con bilis fresca por el resto de la vida. 

Vale la pena intentarlo por medios naturales y aguantar el malestar. Quedando 0 km después de un par o dos de estas curas.

          Usar un palito y una linterna para encontrar los cálculos biliares en el inodoro. Buscar los cálculos verdes siendo que ellos son prueba de que son cálculos biliares genuinos y no residuo de comida. 

Solamente la bilis del hígado es verde como las arvejas. Las heces fecales se hunden en el fondo pero los cálculos biliares flotan porque tienen colesterol adentro. 
Contarlos todos aproximadamente, tanto de color crema o verdes. 
Es necesario haber expulsado un total de 2,000 cálculos antes que el hígado esté lo suficientemente limpio como para que se terminen permanentemente las alergias, o bursitis, o dolores en el extremo superior de la espalda, etc. 

          La primera limpieza quita muchos cálculos, pero cuando los cálculos posteriores en los conductos del hígado viajen hacia adelante, aparecerán los mismos síntomas otra vez por lo que habrá que repetir la limpieza en intervalos de dos semanas o un mes.

           Algunas veces los conductos biliares están llenos de cristales de colesterol que no se han formado en cálculos redondeados. Estos aparecen como "cascarilla" flotando en el agua del inodoro. Puede que sean de color crema, incrustados con millones de cristales blancos diminutos. Limpiarse de esta cascarilla es tan importante como expulsar cálculos.

           Repitiendo esta cura algunas veces la vesícula y el hígado quedarán completamente limpios de cálculos.

           Tan importante como limpiar el hígado y la vesícula de cálculos es evitar que éstos se vuelvan a formar.
Para ello hay que cambiar los hábitos dietéticos. Es conveniente evitar el exceso en el consumo de productos lácteos, de carnes y  llevar una vida más en proximidad con la naturaleza, beneficiándonos del sol, el agua, el aire limpio, la tierra, etc. Descalzarse y caminar sobre la tierra nos permite eliminar las energías negativas y absorber las positivas de la tierra. Caminar al aire libre, absorbiendo energía del aire y del sol regenera las células.

          No hay que desilusionarse si los cálculos biliares expulsados no sean tan grandes como uno se imagina. 

Aunque solamente se logre sacar del hígado y la vesícula un par de docenas de cálculos biliares pequeños, ello significa algo grande para el hígado y la salud en general.

          Limpiar el hígado de cálculos mejora extraordinariamente la digestión, la cual es la base de toda buena salud. También suelen desaparecer las alergias, cada vez más con cada limpieza que se haga. Increíblemente, también desaparecen los dolores de hombros, brazos, y parte superior de la espalda. Hay más energía y mayor sensación de bienestar.

La limpieza de la vesícula y los conductos biliares es el procedimiento más poderoso que se pueda realizar para mejorar la salud.

          La Dra Clark recomienda hacer una limpieza de riñones antes de realizar la cura del hígado para que haya una limpieza completa del cuerpo y así evitar que se formen nuevas piedras. Pero de acuerdo a mi experiencia no es necesario hacerlo.  

          He realizado exitosamente esta cura muchas veces y he visto los cálculos expulsados por otra gente gracias a esta cura. Créanme que vale la pena intentarlo, no los defraudará. Lo único que puede suceder es que se sientan enfermos en el momento de tomar el aceite o al día siguiente con vómito y malestar. Después de todo tomar tanto aceite de una vez será como darse un atracón de papas fritas ... nada más.

(Para cualquier consulta personal por favor hacerlo a través de mensajes de facebook: https://www.facebook.com/vix.medicatrix )